lunes, 25 de mayo de 2015

NO SE PUEDE HABLAR DE LO QUE SE DESCONOCE



Me parece que no se puede  ni debe usar un espacio periodístico para desinformar a la población  de la manera en que lo hace el artículo: Chapines que destacan, en una columna de opinión publicada  en Prensa Libre el domingo 24 de mayo, en la que se elogia la participación de Guatemala en la Bienal de Venecia y se señalan los premios recibidos y la belleza del pabellón.
Nada más alejado de la verdad, puesto que para todos los conocedores del mundo del arte guatemalteco, aunque no tuvimos la oportunidad de visitar la Bienal y,  para la opinión extranjera universal que sí la visitó, es sabido que fue el pabellón más criticado, por la nefasta curaduría. Cito algunas frases textualmente: " la participación de artistas guatemaltecos que no representan el arte contemporáneo", la inclusión sin ninguna excusa de  " artistas italianos de la peor calaña"  y la petición de " hacer un reclamo formal para que esto no vuelva a ocurrir nunca más"(...) no puede ni siquiera ser visto como una caricatura, no hay siquiera una cosa positiva a realzar (...) es el pabellón de la verguenza" **
Es decir, fue un paso en falso solo para poder incluir en las hojas de vida la participación en la feria más importante del Arte Occidental.
 Hay que acotar que no fue el único pabellón que recibió una mala crítica, que también el propio curador  Okwui Enwezor y el tema All the World's Futures han sido motivo de discordia y desacuerdos, pero esos son gajes del oficio y temas para repensar en los qué  y los cómo debe seguir el rumbo de estas ferias del arte.
 Lo aconsejable en el caso que nos ocupa, es decir a la columnista que no escriba sobre temas que desconoce totalmente. Que se circunscriba a lo trata regularmente, aunque después de este artículo, tenemos derecho a dudar  de sus conocimientos y de la veracidad de sus comentarios.

**Son algunas frases tomadas del texto  publicado en Facebook  por Cecillia Fajardo Hill,  reconocida curadora.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Daniel Schafer en laUniversidad Rafael Landívar

DANIEL SCHAFER EN LA UNIVERSIDAD RAFAEL LANDÍVAR

Para terminar con éxito las celebraciones en honor a nuestro inolvidable Danny durante el 2014, sus devotos alumnos y admirables amigos y artistas Regina de Batres y Lourdes de la Riva y  Hugo Pérez, trabajaron el mural tricolor que quedará como recordotario constante del Docente con mayúsculas que fue el maestro Schafer, en una casa de estudios donde el departamento de Arte se concibe como una necesidad intrínseca al estudio de cualquier otra rama del saber. Por eso, Artes Landívar orgullosamente ostenta el mural a la entrada de sus instalaciones. Frente al TEC y donde a inicios del próximo año lectivo se  hará la develación formal de la obra, un vernissage, como cada una de las exposiciones que presenta la Galería Artes Landivar.  

BLUE MOON

BLUE MOON
José Manuel Mayorga enlaza nuevamente el arte con la legalidad y los avatares de la sociedad de  la posmodernidad o la supermodernidad. Desde la estética crea unas imágenes cercanas a la abstracción que sin embargo, proceden de una realidad tan cierta y tangíble como son  las placas de laboratorio vistas por el microscopio y magnificadas para mostrar la dualidad de vida y muerte.  Nos enfrenta a imágenes convertidas en testigos de la vida y la sombra de la muerte para cientos de personas afectadas por diversos males, a veces incurables, a veces insoportables emocional y físicamente.
 Es una muestra que trata de personas reales, son las protagonistas de la obra, no son abstracciones sino vistas encarnadas en personas y vidas afectadas por una realidad que implica amor, pasión, compasión y también discriminación, aislamiento y soledad; relaciones truncas; familias separadas.
Es todo un conflicto social que no quisiéramos tocar, pero la muestra nos enfrenta a esa realidad con nombre propio. 
La fotografía de José Manuel evidencia la preocupación por los derechos a la diversidad, a la violación a esos derechos, a la discriminición y la intolerancia.
 Su línea ha sido trazada por el azar, diría el autor.




domingo, 26 de octubre de 2014

HABLAR SOLOS, Andrés Neuman

Hablar solos es una estupenda novela  de Neuman de multiples puntos de vista, en la que los personajes hablan consigo mismo.  Cada personaje nos permite acercarnos a los sentimientos y al pensamietno de  un enfermo terminal y su familia, una pequeña  familia compuesta por la esposa y un niño, los tres constituyen un triángulo al que les llamo "estos" en tanto que los amigos casi tan cercanos como los familiares y los conocidos  -todos regularmente asiduos- se convierten en "los otros", los que se alejan y se ubican en la barrera desde la que es más fácil ver la corrida, mientras "estos" se quedan en la arena a enfrentar al toro.

Los otros son los que viajan, pasean, celebran  y viven una vida que ya no es dable para la familia afectada por la enfermedad. Aislados y cada uno en su propio espacio conforman un mundo donde afloran los sentimientos encontrados, amor/odio, angustia/astío, miedo/soledad, infidelidad/culpabilidad, infancia/ madurez, lástima/autocastigo. El erotismo y la muerte quedan planteados con cierta crudeza. Todo en un diálogo interno, nunca dicho.
Una narración que fluye con naturalidad y ahonda en una dolorosa realidad.

sábado, 25 de octubre de 2014

LOS COLORES DE RUDY COTTON

PERSISTENCIAS GEOMÉTRICAS

Rudy Cotton me sorprendió con el  giro que dió a su trabajo. Por el  abandono de la pincelada  fría y degradada hasta llegar a lo sombrío, dada la predominancia del color negro. Esta entrada en el mundo de los colores planos, y vibrantes; que si bien pueden referirnos a Mérida, nos acercan al paisaje, proscrito por mucho tiempo y que ahora cobra voz de la mano de Rudy. A la vez que arquitectónico, plano y asimétrico resulta refrescante y renovado, reafirmando la imagen de la Guatemala del color.  La relación abstracto-figurativo, si es que existe esa expresión, queda bien planteada en todas las piezas, en las que además destaca el soporte de madera, al dejar desnudas fracciones del espacio pictórico. Aún el negro que en las etapas previas llevaba la voz cantante, ahora minimizado colabora para destacar el lenguaje del color sobre las formas. Considero un acierto del artista esa renovación que muestra una nueva línea y un mensaje que habla de su ser guatemalteco, parece que París quedó para el lejano recuerdo, tal vez hermoso, pero  recuerdo al fin.

lunes, 6 de octubre de 2014

NUEVA EXPOSICIÓN DE MARIADOLORES


Mariadolores consagrada artista de la resina,ha tomado un nuevo giro respecto de su original preocupación por la mujer universal y sus saberes restringidos  por su condición de fémina. Ahora su damas son reflejo de la era Pompadour,  ornamentadas  y banales como corresponde a esa época. El formato se ha ampliado aunque los medios siguen la tradición de esta artista, resina, hierro, madera y cerámica, en múltiples combinaciones. Una exposición espectacular.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

Las Bienales



Las Bienales son una ventana al arte, mas algo se interpone entre nuestras expectativas, las de todo el mundo conocido, y estos espacios poco a poco se convierten en puestos de venta y de discordia. Y  el arte que es el protagonista se queda burlado y ofendido.

El próximo 5 de septiembre abre la Bienal más importante del continente americano, Sao Paulo ofrece más de 280 proyectos con 115 artistas invitados, dentro de los que se incluye una retrospectiva de las últimas 30 bienales.  Todo parecía ir sobre ruedas hasta que un grupo de artistas, se rehúsa a participar y aceptar que los fondos parciales del evento provengan de Israel. Los motivos son obvios: rechazo a las flagrantes violaciones a los DD.HH. del pueblo palestino. Es pues todo un tema sociopolítico, no artístico.

Australia  enfrenta un problema similar, con un grupo de 41  artistas que se retira del evento (2015)  por razones similares, abusos a los refugiados en Nauru  y Manus, Papua Nueva Guinea  por parte de la patrocinadora Transfield. Lugares donde según el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Australia  no respeta los acuerdos que este país  suscribe sobre DDHH e inmigrantes.

Mientras tanto, dos páginas en blanco dedicadas a la Bienal 2014 de Guatemala, en la prestigiosa revista Rara, hablan del rotundo fracaso  --no se puede generalizar porque hubo dos o tres propuestas válidas--  esas dos páginas dicen mucho más que  toda la polémica inicial y nunca resuelta racionalmente. Los defensores intransigentes y dictatoriales, dejaron clara su postura, con más  improperios que razones estéticas o científicas.
No queda sino felicitar a los editores de la revista.

Para terminar el panorama local, la Bienal Centroamericana BAVIC 2014, deja un sabor agridulce: Panamá muestra una seria presentación, con soportes impecables en fotografía y video, mínimos medios para desarrollar el abrumador  tema de las realidades tercermundistas de la región.  

 Guatemala y los otros países apenas destacan con una o dos piezas. En general las propuestas no son piezas de Bienal, no deslumbran, no asombran  y  los textos no explican el propósito de las obras.

Sé que organizar en evento tan importante requiere de un gran esfuerzo, que no dudo lo hubo, pero no atrajo al gran público, y probablemente, tampoco al pequeño público conformado por artistas  e interesados en el asunto. Comentarios dispersos indican que fue vista parcialmente y sin mayor interés o entusiasmo. 
Mi experiencia fue una visita en solitario a toda la exposición, el primer domingo después de la inauguración.

Habrá que intentar una revisión a las causas, a las pretensiones, a la curaduría y a los objetivos. En fin, ¿preguntémonos qué se requiere para llevar a cabo con éxito una muestra tan importante como debiera de ser una Bienal?  Pero tratemos de ser honestos  y reconozcamos nuestras limitaciones.
 

lunes, 28 de julio de 2014

34 aniversario del arte posmoderno guatemalteco


34 aniversario del arte posmoderno guatemalteco

MarciaVázquez

La posmodernidad desde la perspectiva del arte ha recorrido ya cincuenta años –en los años 70 se empieza a hablar de arquitectura posmoderna– bien cimentada en la idea de la desaparición del objeto y la presencia del concepto o de la idea detrás del primero. Los postulados de la posmodernidad entre otros, son  la validez  de la apropiación de las obras, además de obviar la reinterpretación de la realidad, que nos fija en un lugar y en  un momento preciso de la existencia —lo que  estaba presente en las imágenes precedentes sean  estas clásicas o vanguardistas, la posmodernidad hizo que  perdiera  su sentido—  pero a cambio, esta postmodernidad no aporta ni ética ni estéticamente nada nuevo. En Guatemala recién empieza a hacerse sentir en los años noventa y sin duda sigue vigente, por lo que una reflexión al respecto parece oportuna.

La tradición nos dice que los eventos importantes para el ser humano se celebran o conmemoran en los lustros, las décadas o los siglos, pero he dado a este texto un título  que no marca ningún hito en la historia del arte nacional, esto es porque tampoco lo marcan las exposiciones  que se suceden una tras otra con lo mismo de lo mismo, con los soportes y los medios, a estas alturas del desarrollo de las artes y la tecnología, anacrónicos: muñecos icónicos del heroísmo pop, juguetes bélicos, siluetas para ejercicio de tiro, alienación y un sinfín de reclamos resabidos que han perdido su efectividad y están vacios de contenido.  Irrelevantes en tanto que reiterados.

En el arte contemporáneo guatemalteco, con pocas excepciones, no se ve un cambio, un avance que vaya en proporción a la enorme cantidad de artistas nuevos que llenan múltiples espacios de exposición, nunca antes visto.  Lo que hay es estancamiento en su crítica al consumismo, el poder, el machismo o la sexualidad, la violencia y sus derivados. Durante más de treinta años, treinta y cuatro para ser exactos, partiendo del gorro de piñata camuflado hasta nuestros días, se han repetido y se siguen repitiendo incansablemente.

Motivos todos abordados desde una postura pseudofilosófica y pseudoconceptual. Es entonces, la incapacidad del arte para transformar la vida cotidiana. Se vislumbra una falsa promesa, o goce de la obra. En otras palabras, son intrascendentes. Son artistas visuales que ya sin ninguna originalidad, y en muchos casos copiando a otros o a sí mismos siguen el trillado camino recorrido por otros artistas desde el Río Grande hasta el Canal de Beagle. Artistas que insisten en presentarse a exposiciones con más audacia que talento.

La percepción es que los artistas se quedaron congelados en medio de esos discursos que apoyados en soportes poco convencionales, evidentemente descontextualizados y en ocasiones deconstruidos pretenden implicar una interacción comunicativa entre el artista y el destinatario mediado por la obra, pero que no convencen ni aportan nada nuevo, aunque se presenten, como antes se dijo, con aires de conceptualismo y profundad filosófica, donde no hay más que cierto grado de habilidad y técnica.

Todo muy válido en el momento final de la posmodernidad, mas carente de asombro desde el pragmatismo de la recepción, o lo que el observador extrae de lo que el objeto no dice, tal como apunta Barthes: “lo que produce el placer o el goce de la obra de arte”.

Esta es una de líneas paralelas por las que transita el arte en Guatemala. La otra, sin extenderme demasiado en el tema, es la de  un arte moderno  anodino, que reincide en los motivos de la figura humana deformada, con lo cual evidencia su falta de dominio del dibujo, o se acomoda al discurso colorista, a lo cursi para usar un término castellano, y a lo que se vende.  Retoma como asunto de las obras lo vernáculo, cuando no lo religioso o un socorrido paisaje colorido mas desdibujado: iconos agotados todos como pretexto de un juego que quiere ser arte. A este espectáculo que llana en la mediocridad, se suma la falta de correspondencia entre los títulos de las exposiciones y las obras expuestas. 

 ¿Por qué no enfrentar la realidad y todo lo que queda por resolver en un país tercermundista inmerso en la pobreza, la miseria y las desigualdades como  un desafío para abordarlo desde el universo de la imaginación? O para mayor facilidad, regresar a la mímesis sin mayores pretensiones.

La respuesta está en manos de los artistas contemporáneos.  

 

 

LA ERA BABÉLICA EN EL ARTE


LA ERA BABÉLICA EN EL ARTE

Resumen                                                                                                                                        

La visita a una exposición de arte resulta a veces intimidatoria, dado el carácter hermético de las obras contemporáneas, por lo que el texto de sala parece ser la tabla de salvación para el público menos diestro en este rubro.

Texto:

Percibo, sin embargo, que el renglón de arte visual en Guatemala y a lo mejor en el mundo entero, está pasando por una etapa babélica. Cuando el arte se leía tal cual se presentaba, obedecía a las teorías aristotélicas: era mimético o realista, entonces vivíamos en la época pre Babel, éramos felices e indocumentados.

Ahora los lenguajes se confundieron y entonces resulta que, por una parte, las obras que se exhiben requieren de una explicación adecuada. Así es como funciona el arte conceptual y el posmoderno y más aún, el neoposmoderno y aquel arte que quiere jugar en estas lides.

Descubrimos entonces que los textos de sala —ahora indispensables en una exposición que se precie—­­ nos confunden más que aclaran, cuando debieran ser la guía que introduce al, o los autores y explica sucintamente las obras --Eso es lo que ofrecen los grandes museos del mundo--.

Para el espectador local, en cambio, una opción es haber cursado física nuclear como mínimo, porque de lo contrario, dichos textos no se entienden. No explican, sino “elaboran” alrededor de las obras y hacen gala de pensamientos con pretensión de elevados, pero vacuos.

 Como en todo hay reglas y leyes y todas las reglas y las leyes tiene excepciones o maneras de ser burladas, no todo es blanco o negro, hay matices, pero, en general tales textos, muchas veces escritos por los propios artistas son barrocos, rebuscados y vacíos, en el sentido lato del vocablo, aunque aparenten familiaridad con Derrida, Lyotard o Husserl, porque ya Kant y Hegel no cuentan por ser filósofos que pertenecen al pasado y a nadie le interesan.

Y entonces… el público de a pie se queda tal cual al salir de lo que debió ser una aproximación al arte con un posible reclamo para atraerlo a otras actividades similares y no espantarlo. Los comentarios del público asistente muestran claramente el desencanto ante tal experiencia. Se sienten burlados o inferiores por no captar el mensaje. Parece que se trata de escribir para un público de culto, una élite o un reducido grupo de artistas y expertos que “entienden o dominan” del tema.

Y ya para ser más específicos, leo el instructivo y convocatoria de la Bienal 2014 y me pregunto ¿a quién se dirige? otra vez al reducido conglomerado de conceptualistas o intelectuales, no todos los artistas lo son, hay muchos que le han dedicado su vida al arte sin dobles intenciones ni mensajes subliminales, pero son artistas de la plástica. Su trabajo no requiere ser analizado vía estudios culturales para decodificar el género, las minorías, el testimonio y demás categorías. Entonces ¿cómo responderán a dicha llamada a participar? Como Dios les dio a entender, es mi apuesta.

No se trata de mantenerse al margen de la corriente mundial, ni de regresar al paleolítico, se trata de ubicarse dentro de una sociedad que es a la vez de inexperta, hambrienta de solaz y tranquilidad en un momento de violencia y terror que acecha por todos lados. Pienso que el arte une espiritualmente, nos acerca al otro, y para eso se requiere una dosis de humanismo.

MARCIA VÁZQUEZ DE SCHWANK